Dr. Domingo Guerra Pimentel



Testimonio de paciente neurópata e insuficiencia renal

Este es el testimonio de una paciente neurópata en insuficiencia renal, cuyo metabolismo estaba ampliamente deteriorado, tenía que transfundiese muy frecuentemente y sus constantes fisiológicas devastadas. Gracias a Dios se ha estabilizado y ha emprendido un curso de progreso significativo:

  1. • La piel está más hidratada y el color más bonito y asentado.
  2. • La infección en la piel ha mejorado, le quedan muy pocas.
  3. • El pelo, mucho crecimiento.
  4. • La vista ha mejorado un poco. Como usted sabe, esta operada de los dos ojos de retinopatía.
  5. • El potasio está normal.
  6. • El sofocamiento que sentía se eliminó.
  7. • Los nervios de las piernas, producto de la neuropatía, están más fortalecido.
  8. • El azúcar en la sangre ha bajado, hay momento que tiene que tomar algo dulce.
  9. • Le está dando estreñimiento, está tomando laxante y frutas.

Testimonio de paciente Massiel Cisnero Castro

Avance en el tratamiento de Plasma

Espero que mi experiencia positiva con el tratamiento, sea la misma o mucho mejor en otros pacientes.


Testimonio Massiel Cisnero

Masiel Cisnero tratada por doctor domingo guerra

Mi historia es la siguiente:

Hace alrededor de 9 años comenzaron a darme unos dolores fuertes en la pierna derecha, iniciando el dolor donde comienza el glúteo derecho, era un dolor punzante, muy fuerte y bajaba toda pierna hasta el talón, eso provocaba que se me inflamara la pelvis, el abdomen, la espalda baja, se me dificultaba bastante realizar mis necesidades fisiológicas y realizar los movimientos normales de toda índole, todo el dolor empeoraba una semana antes de la fecha del ciclo menstrual, era algo insoportable.

Este dolor me comenzaba de cualquier cosa que hiciera, de estar sentada mucho tiempo, de estar parada, de caminar, de ponerme ropa ajustada; con el tiempo iba empeorando, visitamos mi esposo y yo, en siendo médicos todas las ramas posibles, ortopedas, ginecólogos, urólogos, cirujanos, buscando la razón del dolor, ya que al realizarme los estudios de lugar, no reflejaban en ninguno alguna razón para el dolor, las resonancias todo bien, las placas bien, sonografías bien, me hicieron estudios de los huesos, todo bien. El ortopeda nos dijo que parecía por el dolor una sacroileitis, o una lumbociatica, me medicaban, mejoraba un poco y volvía el dolor, nos dirijimos a Miami y me hicieron un infiltraron por la columna para llegar al sacro e inyectarme medicamentos para desinflamar, y mejorar el dolor, esa mejoría duro en mi 3 meses, y al final me quede con la molestia en la columna por la infiltración, volvió el dolor y ya tenía agregado otro en la columna.

Fueron pasando los años descansaba de médicos, siempre a base de complejo B y calmantes, eso era lo que me mantenía parada, tratando de realizar todas mis actividades, o las que realmente me permitieran hacer mis dolores. Soy una persona que considero que tengo Fe, y entendía que en algún momento Dios me enviaría un médico que diera con un diagnóstico real o que el pasaría su mano sanadora en mí y me curaría por completo.

plasma dr domingo guerra pimentel Como es normal las personas a mi alrededor se mantenían buscando alguna medicina para mi, mi esposo cada cosa que leíamos que se pareciera a lo que sentía hacíamos el tratamiento. Realmente fui acomodando mi cuerpo, basándome en mis dolores, o sea, deje de usar ropa ajustada, zapatos altos, no sentarme en lugares duros ni incómodos trataba de comer siempre alimentos que me ayudaran a no estreñirme, porque eso me causaba mucho dolor, las relaciones con mi esposo fueron cambiando, porque ya no podía mantenerme en pie el tiempo suficiente para cocinar algo, las relaciones disminuyeron casi por completo, mis hijos fueron entendiendo que no era una madre normal, no podía cargar a la más pequeña, los viajes largos eran un problema, en fin, mi mundo giraba en base a mis dolores.

Un día mi suegro que siempre vivía buscando algo que me mejorara, un médico, o lo que leyera, encontró un artículo en el periódico sobre el Dr. Domingo Guerra Pimentel, donde hablaba de su tratamiento y los testimonios que daba de algunos pacientes, mi suegro (papa) como le llamo, me dijo Massiel encontré lo que te va a curar, me informó todo, lo busqué en el internet y nos dirigimos a donde él en La Vega.

Debo decir que desde el primer tratamiento, sentí una mejoría el primer mes única, hacia años que no sentía tanta mejoría, eso me animó mucho y entendí que él era el Dr. que tanto le pedía a Dios que me pusiera en el camino, para curarme. Ya me han realizado cinco secciones del tratamiento y puedo decir sin dar vueltas que siento una mejoría de alrededor de un 80%, siendo un poco humilde claro está; todo en mi a mejorado y entiendo que ya casi todo a vuelto a la normalidad, con decirles que mi esposo y yo asistimos a un retiro de la iglesia y fueron casi tres días completos sentados y no hubo dolor, sentí en un momento algo de molestia, pero fue momentáneo, y fue algo único especial, porque antes eso hubiera sido imposible. Gracias a Dios que puso en manos del Dr. Guerra las ideas, de llegar a realizar este tratamiento, y poder llevarle cura a muchas personas que como yo se encontraban desesperadas, a base de pastillas para poder estar de pie, seguiremos adelante aún me falta muchas secciones más, pero tengo la convicción y la Fe que cuando termine, seré una persona sin dolores, Dios mediante, así sera.